Diabetes

La diabetes tipo 2 es un factor de riesgo importante de enfermedades cardiovasculares

Descubra cómo prevenir la diabetes, cómo se diagnostica la afección y los riesgos asociados a ella.

La diabetes mellitus se diagnostica cuando la concentración de azúcar en sangre es demasiado elevada en dos análisis distintos. Se considera un nivel anormal de glucosa en sangre en ayunas cuando se sitúa en un valor igual o superior a 126 mg/dl o igual o superior 200 mg/dl sin estar en ayunas. En caso de duda, se realiza la prueba de sobrecarga oral de glucosa (la curva de glucosa), que consiste en beber una solución de glucosa para luego medir la capacidad de nuestro organismo para metabolizarla en un plazo de dos horas (nivel de glucosa en sangre). Si los niveles de azúcar en sangre son más altos de lo normal después de dos horas, la diabetes queda confirmada y diagnosticada. Si el resultado es normal, se descarta la diabetes. Su médico también puede solicitar la prueba de hemoglobina glicosilada (HbA1c), que es un marcador de los niveles de glucosa en los últimos meses y donde un resultado (en porcentaje) igual o superior al 6,5 % implica diabetes.

Hay dos tipos de diabetes: el tipo 1 se caracteriza por la ausencia o escasez de insulina y se manifiesta generalmente durante la infancia. Con la diabetes de tipo 2, el cuerpo no produce suficiente insulina y se vuelve resistente a la acción de la insulina. Se presenta en pacientes adultos y mayores de edad.

Nueve de cada diez pacientes con diabetes tienen diabetes tipo 2, lo que acorta la vida en una media de diez años. También reduce el número de años de buena salud, debido a enfermedades cardíacas tempranas. Como enfermedad asociada al estilo de vida, la diabetes tipo 2 está muy relacionada con la falta de actividad física y la obesidad.

La diabetes tipo 2 se puede prevenir con un estilo de vida activo, una dieta equilibrada y un peso saludable. Intente marcarse un propósito de 30 a 60 minutos de ejercicio físico al menos tres días a la semana, sumando 150 minutos en total. Cuando haga ejercicio, debe sudar, pero también ser capaz de hablar con frases cortas. Se puede adoptar un estilo de vida que incorpore el ejercicio físico en cualquier momento; sin embargo, antes de iniciar un entrenamiento regular, su médico deberá realizarle una prueba de esfuerzo o ergometría, que sirve para detectar una posible enfermedad cardíaca o vascular y determinar la frecuencia cardíaca máxima que se requiere para la prescripción de ejercicio físico de forma segura y sin riesgos.

Una dieta saludable para el corazón (o cardiosaludable) es aquella con un alto contenido en frutas, nueces y verduras y hortalizas y baja en carne y grasas saturadas. Comer bien ayuda a mantener un peso saludable y reduce los riesgos de diabetes tipo 2 y de cardiopatías.

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